Archivo para Octubre 2009

El pasado 3 y 4 de octubre se realizó la 8ª edición de la Trenkakames. Esta prueba, con salida y llegada en El Vendrel, se realiza por 82,4 km de bellos y duros parajes.
Nuestro amigo Javier Galindo (miembro de la Asociación de voluntarios ante emergencias de la Universidad Politécnica de Valencia) al que seguro ya conocéis por crónicas anteriores, tuvo la suerte de realizarla junto a Norma, la ganadora de este año en categoría femenina, firmando ambos un tiempo de 13 horas y 59 minutos.
De los 229 inscritos, sólo 170 cubrieron el total de la prueba, llegando Norma y Javier en los puestos 47 y 48 de la clasificación general.

Os invitamos a disfrutar leyendo la crónica de este evento de la mano de Javier y os recomendamos la lectura del resto de sus crónicas.

Crónica de la 8ª Trenkakames

Otras crónicas:
Crónica XVIII TRAVESSA NÚRIA – QUERALT
Crónica de los 101 Km. de Ronda

Video de la salida de la prueba

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El próximo año 2010, los Juegos Europeos de Policías y Bomberos se desplazarán desde Pontevedra hasta Valencia para celebrar su tercera edición. Los juegos, que se celebrarán durante la semana del 7 al 13 de junio, se llevarán a cabo en ocho de las más importantes instalaciones de la ciudad: el Polideportivo de Nazaret, el de Doctor Lluch, los pabellones de El Cabanyal, la Malvarrosa, Fuente San Luis, Benicalap, Lluís Puig y el Tramo III del cauce del río Turia.



Valencia acogerá así a los más de 5.000 visitantes previstos, entre atletas y acompañantes, procedentes de 20 países europeos que competirán en 40 modalidades distintas, tanto disciplinas olímpicas como algunas vinculadas a las habilidades profesionales de ambos colectivos.

Tienes más información en http://www.europolyb.net

Visto en Europapress

Existen muchas personas que deciden completar su dieta con suplementos de vitaminas y minerales, porque los consideran verdaderas fórmulas cargadas de salud y bienestar. Pero ¿hasta qué punto es esto cierto?

Las vitaminas y minerales son elementos esenciales para el organismo, que desempeñan importantes funciones necesarias para la vida. Su ingesta es fundamental porque el cuerpo no las produce, por eso hay que incorporarlas a través de una correcta alimentación. El problema radica cuando este tipo de suplementos se toman por la vía de la automedicación, normalmente para combatir situaciones de estrés, agotamiento físico y mental.

Para corregir estas situaciones adecuadamente, es necesario averiguar cuál es la causa que las provoca y poner solución a la misma, como por ejemplo, aumentando las horas de descanso.

Si no existe un déficit previo, la administración de vitaminas o minerales mayor a la necesaria, no tiene ningún efecto positivo sobre nuestra salud, e incluso puede causar efectos negativos, por intoxicación. Generalmente, la cantidad de vitaminas y minerales que el cuerpo necesita es muy pequeña y fácil de cubrir con una dieta variada y equilibrada, rica en verduras, frutas y productos naturales. Los suplementos no deben ser usados como sustitutos de una buena comida ni corrigen una mala alimentación.

Varios estudios han demostrado que los suplementos vitamínicos no son, como pensaban muchos usuarios y publicitan algunas farmacéuticas, el remedio para evitar determinadas enfermedades, como se pensaba con el cáncer o las enfermedades cardiovasculares. Este es el caso de los suplementos de vitamina C, E, D, del grupo B y minerales como el selenio. Lo único realmente probado es que una alimentación variada se acompaña de un mejor estado de salud y previene diversas patologías.
Si es cierto que cuando la ingesta de vitaminas y minerales son menores de las necesarias, existe la probabilidad de desarrollar enfermedades. Es el caso de aquellas personas que lleven una dieta desequilibrada, pacientes que padecen algún tipo de alergia alimentaria, vegetarianos que no consumen ningún derivado animal, personas que padecen alguna enfermedad del aparato digestivo, en caso de insuficiencias renales, por el consumo de medicamentos que interactúan con las vitaminas y minerales, etc. Son casos que a la larga pueden dar lugar a alguna deficiencia vitamínica y/o mineral, que hacen que la suplementación esté justificada. Además existen otros casos, en los que los requerimientos de vitaminas y minerales se encuentran aumentados, como por ejemplo en las mujeres embarazadas, que requieren de suplementos de ácido fólico para prevenir malformaciones en el feto, en los ancianos que suelen asimilar con más dificultad los nutrientes, y en ciertas disciplinas deportivas, con un gran desgaste físico.

Es evidente que los suplementos son muy útiles en determinadas situaciones que los requieran, pero es importante que siempre que se piense en tomar algún suplemento de este tipo, se acuda a un especialista que aclare todas nuestras dudas, nos explique la acción del suplemento recomendado, cómo actúa en el organismo, la dosis que se ajusta a nuestras necesidades y la duración del tratamiento adecuado.

Todo exceso de todo no es bueno, en este caso los productos en los que se mezclan varias vitaminas no suelen conllevar efectos secundarios. En las vitaminas unitarias, en cambio, hay más riesgos. Aunque aclaramos: en el caso de las vitaminas hidrosolubles, como la vitamina C, el ácido fólico o la B12, su ingesta excesiva no plantea apenas problemas, porque se eliminan por la orina. En el caso de las liposolubles, como la A, la E o la D, ingerirlas en exceso puede causar importantes problemas de salud por toxicidad. Igualmente a tener en cuenta con los minerales, como el magnesio que puede provocar diarreas, el fósforo que provoca desmineralización del hueso, el calcio que puede dar lugar a calcificaciones, etc.

En resumen, los suplementos vitamínicos y/o minerales no están indicados para la población general. La mejor prevención y la mejor solución a casos de deficiencias es, por lo general, llevar a cabo una alimentación variada y equilibrada, en la que no falte ningún grupo de alimentos. En caso de que la toma de suplementos vitamínicos y/o minerales esté justificada, consultar con un médico o especialista.

En verano lanzábamos una pequeña encuesta en la que os pedíamos vuestra opinión sobre los contenidos que debería tener la nueva web de la Revista Fidias.

Entre todos los comentarios hemos sorteado un nuevo set de tres libros de la editorial Wanceulen (”Escalada Interactiva”, “El calentamiento” y “Anatomía Funcional del Aparato Locomotor).

El ganador de este sorteo ha sido Angel, que dejó su comentario el 24 de septiembre.

Felicidades al ganador y gracias al resto por participar.

A continuación os facilitamos un enlace a la clasificación de la XXVI Milla Urbana Isla de Ibiza que se celebró el pasado 3 de Octubre.

En esta lista hay unos 300 llegados a meta, aunque hay que tener en cuenta que además participaron unos doscientos atletas más entre las categorias Mini Baby y Baby, además de los que salieron sin dorsal, que al no disponer de chip obviamente no figuran en dicha clasificacion.

Descargar Clasificación

Cada vez son más las personas a las que les sienta mal la leche. Una de las razones de este hecho es la intolerancia a la lactosa, enfermedad muy común actualmente entre la población.
La Lactosa, conocida comúnmente como el azúcar de la leche, está formada por la unión de una molécula de glucosa y otra de galactosa. Se encuentra además de en la leche, en todos sus derivados y en muchos alimentos preparados, como embutidos, panes, purés, sopas, etc. e incluso en muchos medicamentos.

Para que el organismo pueda absorber la lactosa, es necesario romper su estructura, de forma que se separen las moléculas de glucosa y de galactosa. Esta acción es realizada por la enzima Lactasa. La intolerancia a la lactosa se produce cuando no hay suficiente enzima lactasa en el intestino. Así la lactosa no puede digerirse, produciendo una serie de síntomas, entre los que se encuentran el dolor, la hinchazón abdominal, la diarrea, nauseas y gases.

Existen distintos grados de intolerancia a la lactosa y por ende, a la leche y sus derivados, de forma que este problema afecta de distinta manera a las personas que la sufren. Esto significa que habrá personas que puedan tomar una determinada cantidad de lactosa sin sentir síntomas y otras que no la toleren en ningún caso.

La única curación posible para estas personas, es la eliminación de la dieta de los productos que contengan lactosa. Pero la falta de leche en la dieta, como alimento básico y fundamental en la alimentación diaria por su completa composición nutricional, puede producir falta de Calcio, Vitamina D, vitamina B2 y proteínas. Por tanto, resulta esencial consumir otros productos ricos en estas sustancias, así como las dosis diarias recomendadas de vitamina A, C, Fósforo, Magnesio y Potasio, que ayudan a la absorción del calcio.

La compañía Kaiku, pensando en todas las personas que sufren de este trastorno, ha lanzado una línea de productos “KAIKU SIN LACTOSA PLUS”, ideal para las personas intolerantes a la lactosa y para aquellas que no lo son pero sufren de digestión pesada tras la ingestión de leche y/o sus derivados.

Podéis obtener más información en su página web http://www.kaikusinlactosa.com.
Y aún va más allá, pues ha creado una cuenta en Facebook, donde podréis compartir información, recetas y en definitiva, vuestra experiencia con muchas personas que comparten este mismo problema.